Un gran gestor del tiempo

Un gran gestor del tiempo


Qué exitoso ha sido Guillermo

En verdad que es un ejemplo a seguir. Te cuento. Desde hace cinco años he tenido la fortuna de trabajar con él. Siempre está dispuesto a escuchar y a apoyar a los demás. La semana pasada comimos juntos y le pregunté abiertamente cuál era el secreto de su éxito. Empezamos entonces por ahí, el éxito se percibe distinto por cada uno de nosotros, pero ahora no quiero enfocarme en ello sino en la conversación con Guillermo.

Como todas las personas exitosas, el trabajo duro, la dedicación y la disciplina lo han colocado en donde está; pero me confesó que lo que mejor resultado da, es la correcta administración de su tiempo. Me explicó con detenimiento que todas las habilidades interpersonales y profesionales que ha desarrollado se sustentan en la administración de su tiempo. En gestionar eficientemente cada momento del día y así colocar los esfuerzos más pequeños como una columna vertebral que logra cualquier objetivo. - Son pequeños impulsos que se convierten en fuertes olas- me dijo.

Si administramos correctamente nuestro tiempo, cada momento se convierte en un eslabón, en una partícula bien acomodada dentro de un universo lógico que cada uno construye y define. La aplicación permanente y disciplinada de las estrategias básicas de gestión del tiempo permiten que las personas nos involucremos en proyectos e ideas que nos trascienden.

Lo primero es definir nuestros objetivos, sean personales o profesionales. Es importante conversar y acordar nuestras metas con la comunidad a la que pertenecemos. En el ámbito personal debemos generar consensos con los miembros de nuestra familia, en el laboral, debemos reconocer e interiorizar los fines de la compañía; y, en ambos casos, comprender cuál es nuestro rol y cuál nuestra responsabilidad para con la comunidad. Esto permite que podamos alinear ambos mundos y encontrar un balance sano para nosotros. Los retos y las recompensas vendrán en el camino.

Al mismo tiempo podemos reconocer nuestros límites, los recursos con los que contamos y la forma en que podemos hacer un plan lógico para conseguir aquellos objetivos. Entre nuestras metas y el éxito está sin duda la dedicación y la disciplina, el empeño que pongamos en cada tarea. Administrar nuestro tiempo en forma efectiva nos da herramientas para el camino. Me decía Guillermo que para él, estas estrategias son como su caja de herramientas. Le son útiles para enfrentar cualquier reto nuevo y para revisar periódicamente cada uno de sus planes. - Son los desarmadores y llaves de tuerca que requerimos día a día- continuó.


Optimizar el tiempo que tenemos permite escuchar a nuestra conciencia y a nuestro cuerpo, a nuestra familia, a nuestros clientes y colaboradores. Nos permite tener la calma suficiente en el día para realizar las actividades que debemos hacer de acuerdo a nuestros propios planes y fines, permite tomar control sobre nuestros destinos.

Me comentó que administrar el tiempo abre miles de posibilidades para estar bien con nosotros mismos, pero también abre la puerta a muchas responsabilidades. Es decir, exhibe los pretextos que utilizamos continuamente, nos muestra cómo culpamos a los demás por nuestros errores y terquedades. - Por ejemplo -me dijo:- hace una semana mi hijo de seis años me mostró que aún tengo mucho que aprender. Como adultos suponemos que los niños deben obedecernos porque sabemos lo que hacemos y ellos no; pero si te permites escucharlos te darás cuenta que en su lógica, muchas veces se encuentran soluciones innovadoras y mejores estrategias para resolver un gran problema. Son prácticos y, como dice el dicho, dicen la verdad. Darles tiempo significa enriquecernos y permitirnos ver la vida desde diversas perspectiva.


Me contó que esa experiencia le permitió regresar al día siguiente con su equipo de trabajo y guiar una discusión mediante la cual resolvió un problema de calidad en el servicio que tenía toda la empresa. Después de mucha presión fue simple, escuchó y con su gran experiencia realizó un plan institucional que redujo un 70% las quejas de los clientes.


La administración del tiempo no es algo mágico, requiere del estudio de sus estrategias y de su aplicación consciente. Pero sí, me quedó claro, es el sustento, la base para que la experiencia adquirida de frutos concretos. Cada uno de nosotros elige libremente a qué debe dedicar su vida. Pero contar con los instrumentos clave lo hace más sencillo.

Al final Guillermo me recomendó iniciar un plan de formación profesional con Innovateca y empezar con el curso dedicado a la Administración del tiempo. Ya estoy inscrito y empiezo a entender más sus palabras.

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